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Pagandole al Uber

Los últimos días en el trabajo de Anahi habían sido demasiado agotadores, y aquel viernes no fue la excepción, faltando sólo uno cuarto de hora para salir e irse por fin a casa, su mirada se fijo en el reloj de pared perdiéndose por completo en el lento avance de las manecillas, mientras su mente divagaba en pensamientos de relajación al llegar a casa, quitarse los zapatos, sacarse la ropa, en especial aquel sostén que ya le apretaba sus voluminosas tetas que quería sentir libres, imaginaba como dejaba caer el agua de la regadera sobre ella, en especial sus pechos y cara, en como saldría rumbo a su recámara solo con una toalla puesta y se tiraría en la cama, sentía que su cansancio era tal que ni siquiera se vestiría y quedaría dormida en su bata de baño, pero antes de dormir aprovecharía la soledad de su recámara y su desnudez para relajarse y autocomplacerse, para finalmente quedar profundamente dormida hasta el día siguiente. Se había perdido tanto en sus pensamientos que no había...

La posada

Aquel sábado Dulce tenía la posada del trabajo, dado que trabajaba con puras maestras la convivencia seria solo de chicas, por lo que su esposo Martín no asistiría, eso realmente no era molesto para Martín, conocía a todas las compañeras de su esposa y sabía el lugar donde sería la posada, además alguien debía quedarse a cuidar a los niños, así que ambos estaban conformes con aquella decisión. Dulce había planeado salir de casa 8:30 para regresar poco después de media noche, no quería hacer pesada la noche de Martin al cuidado de los niños y quizás a esa hora aún lo alcanzara despierto, además no quería trasnochar demasiado. Dada la hora Dulce se arreglo y bajo a la sala para preguntar a Martin como se veía, realmente lucia sorprendente, la expresión de Martin hablaba por sí sola -Pero que bien luces amor, espectacular, que suerte que solo van puras mujeres, si no me pondría celoso - Que exagerado, es que quiero salir bien en la foto de la posada, después salgo toda equis en las fotos...

Cuernos de desayuno

Aquel domingo Luis despertó más tarde de lo habitual, en parte por el cansancio de la semana, y otro más por haber pasado la noche bebiendo vino con su esposa disfrutando la velada, ademas de haber tenido una larga sesión de sexo con ella y caer rendido en la cama, apenas iba reincorporandose al amanecer y sus ojos ni siquiera se habían abierto, solo sus pensamientos estaban divagando al igual que el resto de su cuerpo, aun recordaba lo mucho que había disfrutado la noche con Paola, su rostro esbosaba una sonrisa y podía sentir como su miembro se había endurecido y era presionado por su bóxer,  que era lo único que tenía puesto, aun sin abrir los ojos cruzo su brazo para abarazar a Paola y pegarse en ella, hacerla sentir su ereccion matutina, pero sin exito alguno, ya que sus brazos solo alcanzaron a tocar la sobre cama vacía, levantó la cabeza entreabriendo los ojos y cegado por la luz que entraba por las ventanas entre abiertas, que le pegaban justo en el rostro. Entonces llamó ...

Un merecido descanso

Esta noche llegué tarde a casa mucho más de lo habitual, la jornada de trabajo se había hecho pesada y agotadora, y lo único que pensaba era en relajarme y dejarme envolver por la comodidad de mi cama, dejarme caer en ella y dormir plácidamente, esos deseos se incrementaban conforme cruzaba la entrada de la casa, ya todas las luces estaban apagadas, no había duda que ya te encontrabas descansando, entre sigilosamente no por el echo de ocultarme, más bien con la intención de no perturbar tu descanso o sobre saltarte si te encontrabas ya dormida, me dirigí de inmediato a la cocina a comer algo, moría de hambre y no tenía ni cabeza para pensar que prepararme, pero al acercarme a la meseta, vi que me tenias ya listo algo de comer y un café preparado como sabes que me gusta y sobre todo aun caliente, eso quería decir que no tenia mucho habías subido a la habitación y quizá aun podría encontrarte despierta, me acomode en la silla y me tome mi tiempo para disfrutar mi cena y esa soledad que m...

REGALO DE CUMPLEAÑOS Por @SecretosdeSofi

REGALO DE CUMPLEAÑOS  Por @SecretosdeSofi Nota aclaratoria: El siguiente relato fue escrito en su totalidad por la hermosa y sensual dama SOFFISEX, y todos los créditos para su autora. Generalmente mi esposo y yo celebramos nuestros cumpleaños e indistintamente de quien sea el festejado, vamos algún hotel a pasar una tarde sexo. En esta ocasión para mi cumpleaños 38, mi esposo me invitó a comer, la pasamos muy bien comimos, bebimos y bailamos.  Pasadas algunas horas mi esposo me dijo quiero llevarte a un hotel para darte tu regalo. Hasta ahí yo creía que hablaba de su verga que ese era el regalo que quería darme.  A lo cual accedí entre risas, salimos rumbo al hotel.  Fuimos a un hotel por la zona de Viaducto CDMX.  Llegamos metimos el auto como siempre, bajó la cortina y subimos a la habitación.  Yo llegué y me senté en la cama, me quité los zapatos y empecé a desvestirme llevaba preparado un baby doll rojo muy cortito, con un escote amplio que solo cubr...

Feliz Año Nuevo!!!

Aldo, no dejaba de ver a su esposa, que se encontraba de espaldas a él, aun con el vestido puesto de la fiesta, que se escotaba hasta la espalda baja, pero levantado hasta las caderas para poder sentir entrar toda la verga de su nuevo amigo, ella estaba dando sentones fuertes y enérgicos sobre él, tanto que unos de los tirantes del vestido se había deslizado por el hombro y dejaba ver a Aldo desde donde observaba uno de sus pezones, que se veia duro y excitado, lo que hizo que afilara mas la vista y a su percepcion veia como la textura de la piel del pecho se enchinaba, y el otro tirante aún se aprensaba al filo del otro hombro con la amenaza de dejarse caer en uno de esos movimientos y dejar sus pechos libres a merced de su invitado. Aldo veía como esa verga entraba y salía dentro de su mujer, la veía brillosa por la misma humedad y fluidos de ambos en aquel acto tan intenso, no dejaba de ver como los testiculos del joven eran oprimidos por las nalgas de su esposa y como aún seguía e...

Cornudo sumiso

Martin se encontraba mirando desde la esquina de la habitación, la excitacion que sentía era confusa, no veía que pasaba enfrente de él, sin embargo sabía lo que estaba pasando ahí delante, todo había sido idea de su esposa Fernanda, a quien sin importar las cosas siempre complacía y consentía,  y desde que iniciaron en este ambiente el permitió hacer lo que ella más disfrutara, salir sola con hombres, tener tríos enfrente de él, coquetear en la calle en sus narices, siempre que ella lo disfrutará el estaba conforme y le gustaba el rol que había asumido de cornudo sumiso, le gustaba ver como su esposa disfrutaba plenamente de su sexualidad sin ataduras aunque no fuera con él, y sólo fuera el espectador de las aventuras y experiencias que vivía Fernanda. Todo esto Fernanda lo sabía muy bien, y disfrutaba como otros hombres tomaban el rol de machos dominantes que su esposo no sabía cumplir , haciéndolo a un lado siempre en los encuentros, negándole participar, y que solo estuviera s...