Feliz Año Nuevo!!!

Aldo, no dejaba de ver a su esposa, que se encontraba de espaldas a él, aun con el vestido puesto de la fiesta, que se escotaba hasta la espalda baja, pero levantado hasta las caderas para poder sentir entrar toda la verga de su nuevo amigo, ella estaba dando sentones fuertes y enérgicos sobre él, tanto que unos de los tirantes del vestido se había deslizado por el hombro y dejaba ver a Aldo desde donde observaba uno de sus pezones, que se veia duro y excitado, lo que hizo que afilara mas la vista y a su percepcion veia como la textura de la piel del pecho se enchinaba, y el otro tirante aún se aprensaba al filo del otro hombro con la amenaza de dejarse caer en uno de esos movimientos y dejar sus pechos libres a merced de su invitado.
Aldo veía como esa verga entraba y salía dentro de su mujer, la veía brillosa por la misma humedad y fluidos de ambos en aquel acto tan intenso, no dejaba de ver como los testiculos del joven eran oprimidos por las nalgas de su esposa y como aún seguía ella mojando aquel miembro del joven y si su imaginación no lo engañaba veía como esa humedad había impregnado los huevos lampiños de aquel sujeto. Mientras el joven gemia cada vez más fuerte que al oído parecía contener el orgasmo y la gran corrida, Aldo no quitaba la mirada de Pamela, para no perderse ningún detalle de sus movimientos, Pamela alzo la mirada al techo, aunque mantenia los ojos cerrados, sus labios los apretaba fuertemente, finalmente vio como ella ceso la intensidad pero sin dejar de moverse, movía de forma circular su cadera sobre aquel hombre, y al bajar la mirada noto como en los testiculos del joven habia escurrido un liquido tranparente mezclado con semen, dejando marcas de humedad sobre las sabanas de la cama, los gemidos habían disminuido igual, pero no había dejado de excitarle ver así a su esposa.
Desvío por un momento la mirada al reloj y se levantó, sin querer perder detalle de lo sucedido, se acercó a una mesa dentro de la habitación y sirvió tres copas de champagne, que se encontraba muy helado dejando las copas sudadas de inmediato, se acercó cuidadosamente a su esposa y su amigo, que seguían en la misma posición el sentado y ella sobre el, montada sobre su miembro y moviéndose a un ritmo calmado pero sensual, le tocó el hombro a Pamela y le dio una copa, dejando caer una gota fría sobre su clavícula la cual se deslizo hasta su pecho, y fue percibida de inmediato por el joven, quien deslizo sus labios sobre ella siguiendo el recorrido que había dejado aquella gota, pero continuando hasta su cuello lentamente pero sin detenerse y siguiendo por sus mejillas hasta toparse con los labios de Pamela, terminando en un beso apasionado de dos amantes, quienes disminuyeron aún más el ritmo mientras mantenían la mirada en los ojos de cada uno pero sin dejar de disfrutarse, Aldo se quedó con la tercera copa, y sonó el reloj anunciando la media noche, Pamela y su amigo se miraron y sonrieron en complicidad, voltearon a ver a Aldo, mientras sostenían las copas, dijeron al unísono, FELIZ AÑO NUEVO, CORNUDO

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