La posada

Aquel sábado Dulce tenía la posada del trabajo, dado que trabajaba con puras maestras la convivencia seria solo de chicas, por lo que su esposo Martín no asistiría, eso realmente no era molesto para Martín, conocía a todas las compañeras de su esposa y sabía el lugar donde sería la posada, además alguien debía quedarse a cuidar a los niños, así que ambos estaban conformes con aquella decisión.
Dulce había planeado salir de casa 8:30 para regresar poco después de media noche, no quería hacer pesada la noche de Martin al cuidado de los niños y quizás a esa hora aún lo alcanzara despierto, además no quería trasnochar demasiado. Dada la hora Dulce se arreglo y bajo a la sala para preguntar a Martin como se veía, realmente lucia sorprendente, la expresión de Martin hablaba por sí sola
-Pero que bien luces amor, espectacular, que suerte que solo van puras mujeres, si no me pondría celoso
- Que exagerado, es que quiero salir bien en la foto de la posada, después salgo toda equis en las fotos de las fiestas.
- Esta bien amor, estoy seguro robaras cámara. 
- Bueno, amor me voy, para que regrese pronto.
Dulce se acercó y le dio un beso de despedida, mientras Martin no pudo evitar deslizar su mano por su trasero y descubrir que llevaba una tanguita al sentirla por sobre el vestido apretando suavemente sus nalgas.
- Yaaa, te verán los niños.
- No pude evitarlo.
- Bueno me voy, cuida bien a los niños y duermelos temprano. 
- Si, así lo haré, si no llegas a tiempo me dormiré 
- Ok. Pero si llegare, bye
Dulce salio de la casa y se fue rumbo a la posada, mientras Martin aun en su mente vislumbrarba la imagen de su esposa, en aquel vestido rojo ceñido, de pierna abierta, en como se le ajustaba también a sus caderas y nalgas, que resultaban siempre lo más prominente de ella, en como a pesar de ser llenita, lograba formar bien su cintura y el poco busto que tenía, pero aun así luciendo espectacular, y la manera que estaba maquillada, realmente para Martin estaba más que hermosa su mujer.
El tiempo fue pasando y llego la hora de acostar a los niños a la cama. Martin les había dejado quedarse 10:30 y estaba ya alistandolos, cuando recibe un mensaje de Dulce.
- Amor apenas van llegando, casi nadie llego a tiempo, apenas va empezando, espero se apresuren para poder llegar
Martin respondió
- Ok, no te preocupes, porque no te quedas hasta la 1:00, tampoco quiero que regreses tan tarde.
- Si amor , llegare a esa hora, besos.- respondió Dulce.
Una vez dormidos los niños, Martin se dispuso a ir a la cama, estuvo acomodando las cosas de la casa antes de irse a dormir, y se acercaba la hora de que llegue Dulce, estaban por dar 12:30, cuando su celular vibro nuevamente. 
- Amor, estamos bailando, te molesta que llegue más tarde?, dime para saber si ya me quito :(
- Esta bien amor, pero no tan tarde, quédate un rato más, por favor llega 2:30 cuando mucho
- Si qmor
- Espero no hayas tomado mucho, es tarde y regresas conduciendo.
-Bo, amot, casu no tomr
-Mmm bueno, te espero. 
Martin se fue a la cama y se recostó pensativo a divagar en su mente hasta que poco a poco fue víctima del cansancio de la semana y de estar con los niños durante la tarde y noche. 
Martin parpadeo y volteó a ver el reloj, eran ya las 2:40 y no había rastro de Dulce, agarro rápido el teléfono y vio que su última conexión fue 2:05 y un mensaje enviado a las 2:00 
- Yq, me estit quutandp 
Martin pensó que probablemente venía despacio y por eso se había retrasado en venir, sin embargo tenía aún preocupación. Sin dudarlo marcó
El teléfono tardo timbrado, y no respondía, marco 2 veces más y nada, marco una tercera y fue enviado a buzón de voz, marco de inmediato y finalmente respondió Dulce.
- Amor que paso, donde andas?
- Amor estoy dejando a Karla en su casa, voy para alla. 
- Ok amor te espero 
Dulce corto la llamada, pero al menos ya estaba más tranquilo de saber que pronto llegaría a casa.
Nuevamente Martin quedo dormido. 
De repente, una sensación extraña lo despertó, sentía algo en su miembro, aun desconcertado por el sueño y preocupado por Dulce volteó a ver la hora y eran ya las 3:45, siguió sintiendo aquella sensación y al bajar la mirada, veía como Dulce estaba dándole sexo oral. 
No lo había despertado, ni siquiera se había cambiado la ropa, estaba ahí con la verga dura y su mujer vestida tan sensualmente como cuando había salido de casa mamandole la verga 
-Tiene rato que llegaste.
Dulce no respondía seguía en su labor.
- Porque tardaste en llegar amor
Dulce seguía sin responder, solo alzo los brazos y los puso sobre las piernas de Martin para acariciarlas y pasar sus uñas recién arregladas del día anterior para arañarle las piernas mientras seguía chupandosela.
Ya en ese punto fue inevitable para Martin empezar a gemir y dejar de preguntar a Dulce sobre su llegada tarde, finalmente Dulce alzo la mirada y le dijo, tengo muchas ganas cogeme.
Martin no dudo, se levantó de la cama con la verga bien erecta, y Dulce se recostó empinada sobre la cama, Martin le alzo el vestido listo para bajar la tanguita, pero descubrió que no la tenía puesta, miro hacia los lados pensando que ya se la había quitado pero no la encontró, dudo un poco, pero el llamado de Dulce lo regreso. 
- Que esperas papi, cogeme, metemela ya.
Martin obedeció y empezó a coger a Dulce de manera muy vigorosa, no sabía porque pero se sentía muy excitado, sentía que su verga entraba de forma diferente en su vagina, como si estuviera más lubricada de lo normal y su verga resbalara con mayor facilidad, no presto atención a ello, y siguió dándole muy duro a Dulce, ella gemia más fuerte, que Martin tuvo que taparle la boca y recordarle que los niños estaban dormidos.
- Estas tomada verdad. 
- ah, mmm ah un poquito, ahhh si, sigue así
- Y porque estas tan excitada
- ahh , ahha no se, ahha
- Dimelo- mientras azotaba unas nalgadas en el culo de Dulce
- Agh, no se, hay, ahh, por lo que tomé, ahh y el baile,ahh si, así papi
- Y donde esta tu tanga? - azotando otra nalgada.
- Ahh, ahha por ahí
- Donde?
- ay papi, ah si más, más fuerte, ahh 
- Donde?
- ahh, si más, en la ropa sucia
Martin siguiente cogiendo duramente a Dulce hasta que ambos gimieron al unísono, terminando los dos en un gran orgasmo, dejando Martin su leche dentro de Dulce.
Martin se detuvo y se fue a lavar, y tomar agua, Dulce se quedó en la cama, con las nalgas de ladito y hacia arriba
- ya me levanto a lavar- dijo Dulce
Martin salió del cuarto y a su regreso vio a Dulce dormida en la misma posición en la que la dejo, se acercó a verla más de cerca y veía como de su vagina salía y escurría regular leche
Martin se excito al ver esa imagen de su esposa, sin embargo pensó
- No sentí haber eyaculado así de abundante y espeso
Y fue que un escalofrío y un pensamiento se cruzaron en su mente
- ¿Y si eso no es solo mi semen?

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