Pagandole al Uber
Los últimos días en el trabajo de Anahi habían sido demasiado agotadores, y aquel viernes no fue la excepción, faltando sólo uno cuarto de hora para salir e irse por fin a casa, su mirada se fijo en el reloj de pared perdiéndose por completo en el lento avance de las manecillas, mientras su mente divagaba en pensamientos de relajación al llegar a casa, quitarse los zapatos, sacarse la ropa, en especial aquel sostén que ya le apretaba sus voluminosas tetas que quería sentir libres, imaginaba como dejaba caer el agua de la regadera sobre ella, en especial sus pechos y cara, en como saldría rumbo a su recámara solo con una toalla puesta y se tiraría en la cama, sentía que su cansancio era tal que ni siquiera se vestiría y quedaría dormida en su bata de baño, pero antes de dormir aprovecharía la soledad de su recámara y su desnudez para relajarse y autocomplacerse, para finalmente quedar profundamente dormida hasta el día siguiente. Se había perdido tanto en sus pensamientos que no había...