Manos ocupadas

Si conocieran al "yo" de hace 10 años, no imaginarian que soy ese mismo, en ese entonces lucía algo diferente a como me veo ahora, a mis 20 años tenía cabello largo hasta los hombros, casi siempre lo usaba suelto, a lo tarzan,  sobre todo al momento de trabajar en el taller por las tardes, por supuesto era mucho más delgado, y tenía interés por llegar a estar en buena forma, por lo que trataba de cumplir con una rutina de ejercicio y pesas caseras, las cuales me habían ayudado a formar brazos,  espalda y hombros, no al grado de tener marcados los músculos pero si de darles una buena forma.
Los fines de semana cuando acostumbraba a salir, vestía siempre con pantalones de mezclilla desgarrados o rotos, según yo me hacían ver "cool" al menos con la imagen rockera/metalera que quería transmitir, playeras de manga muy corta que hacían lucir mis brazos, por supuesto que antes hacía una rutina de push ups, para sobre saltar los músculos, solía usar alguna pulsera que llamara la atención, ya que sabía que mis manos con las venas marcadas fascinaban a mi entonces novia.

Ella por otro lado era una chica con un aspecto contrario al mío, no le gustaba para nada la moda rocker, ella prefería vestir de forma más rosa o fresa, bueno de esa forma lo describía yo, sin embargo siempre nos atraiamos mutuamente y nuestras salidas siempre eran muy apasionadas, no necesariamente sexuales. Ella era de tez clara, cabello oscuro y lacio, siempre maquillada y arreglada, con uñas siempre adornadas, delgada, chica de gym, y por supuesto muy hermosa.

Para ese entonces llevando ya varios meses de noviazgo, acostumbraba a pasar por ella a donde estudiaba, aprovechando que en ese entonces tenia un carrito, lo suficiente para ir a la facultad,  pasar por ella y dar mis paseos los fines de semana.

En aquella ocasión como era mi costumbre usaba mis pantalones rotos, ese en particular me gustaba, ya que tenía una gran abertura en la mitad de la pierna derecha, y mi camisa de la facultad. Pasé por ella y subió al coche, todo era tan normal como siempre, nos saludamos de beso, esos largos de enamorados que duran varios minutos como queriéndose comer. Ella llevaba su uniforme, eran días de mucho calor así que se quito la blusa del uniforme, por debajo llevaba una blusa más sencilla de tirantes blanca, que estaba muy ajustada, la cual al momento de descubrila me causó mucha excitacion, eso sumado a la sesión de besos de saludo, habían conseguido en mí una pequeña erección, mi pantalón era ancho de las piernas así que no se llegaba a notar si se me había puesto dura.

Sin embargo no podía dejar de mirar sus pechos que aunque no muy grandes lucían muy bien en esa blusa casi transparente, que remarcaban el bra que llevaba debajo, obviamente ya la había visto desnuda y habíamos tenido relaciones,  pero esa vista me provocaba mucha excitación, y por supuesto ella lo notaba,  diciéndome, "ya, deja de verme", "como si no las conocieras".
Yo respondí " por lo mismo que las conozco, más me encantan", ella rió y cambió el tema.

Ya habíamos entrado en la avenida que nos llevaba rumbo a su casa y nos había detenido un semáforo,  fue en ese entonces que ella me dijo me gustan tus piernas, poniendo sus manos sobre mi pantalón rasgado, y empezando a acariciarla por el agujero del pantalón,  sentir sus delicadas manos en mi pierna y contemplando su pecho, hacia que mi verga se pusiera más dura.

Ella seguía acariciando mi piernas y llego a meter la mano por esa parte rasgada del pantalon, no recorrió mucho hacia arriba de mi pierna cuando sientio la cabeza de mi pene, con la tela de mi bóxer. Ella dijo, "¿ que tenemos aquí?"

Acariciándolo cada vez más, recuerdo como sus dedos tocaban mi glande por encima del boxer, yo sentía mi verga ya muy dura tanto que sentía que no se me acomodaba en el bóxer,  así que le dije "espera".
Alce mi pelvis, y con mi mano acomode bien mi verga y mi bóxer, me volví a colocar en la posición correcta para seguir manejando, pero ahora si se notaba más mi pene sobre el pantalon,  ella lo miro y me lo empezó a tocar por encima de la mezclilla, yo sentía cada vez excitarme más y mi verga daba palpitaciones,  ella miró mi pierna y me dijo: 
-¿sera que se asome por ese agujero?
Señalando el pantalon.

Solté el volante con una mano y acomode mi pene de tal forma que se salía por un lado del bóxer y ya libre mi pene la cabeza se asomo por el agujero del pantalon a lo que ella dijo: -que rosita tienes la cabeza, me gusta.

En ese momento se llevó dos dedos a los labios y se dio un beso,  que aún recuerdo como sonó,  después coloco sus dedos sobre la cabeza de mi pene y dijo: -un besito. 

Yo respondí: -¿solo un besito?

Entonces ella corrió la mezclilla del pantalon hacia arriba para destapar más de mi verga, la acariciaba y la agarraba con su mano, eso cada vez me producía más excitacion, en un instante ella apretó mi verga y una gotita salió de la cabeza, ella la vio y con su mano aun apretandomela, alzó el pulgar y lo colocó en el orificio donde salió la lagrimita, con su dedo hizo círculos alrededor para untar esa gotita en la punta y sentirla lubricada, entonces ya con mi verga más de fuera del pantalon ella empezó a darme unas jaladitas, mientras seguíamos en el tráfico. 

El vidrio del mi carro no era polarizado, pero no caía encuenta de ello, hasta que una pareja que iba en una moto pasó a nuestro lado, y la chica que iba sujetada de su novio volteó a ver el carro, observando como mi verga se encontraba en manos de mi novia.
La expresión de sorpresa de la chica de la moto me causó mucho morbo, pero a mi novia le dio pena, se encogió y me dijo : - ya guárdatela .

Yo suspiré, pero me la guarde, ya la moto había pasado, y le dije:
-¿Me vas a dejar con las ganas?
-pero nos pueden ver de nuevo 
- si al que le vieron la verga fue a mi

Ella se rió y me dijo, - no que tal si pasa una patrulla.

Yo asentí y continúe manejando rumbo a su casa, seguimos hablando de aquello y lo excitante que había sido. Pero yo insistía en que aun la tenia dura a lo que ella solo me la acaricio por encima de la ropa, entonces yo agarré y saque la verga nuevamente por la abertura , diciendo:
-Mira lo dura que está 
-ya, guárdala, que nos pueden ver, ya estamos cerca de mi casa.
- a poco no se te antoja. 
- si, pero ya estamos llegando 
-mmm, bueno- dije en un tono de desaliento.

 Ya estando a una cuadra de su casa ella me dijo.
-dobla aquí 
Yo en automático lo hice, era un callejón, donde no había vehículos ni personas, solo las paredes altas de unas bodegas, sin ventanas y al fondo un muro alto. Sabía que iba a pasar, así que continúe a mitad del callejón, así estaba a una altura suficiente para ver si alguien entraba o si en caso de ser una patrulla, salir con una excusa lo suficientemente lógica para mi, como, se sobre calentó el coche y lo tuve que detener, o alguna otra por el estilo. 

Cuando apagué el motor del coche ella me dijo
-No vamos a coger
A lo instintivamente respondí,  - ¿entonces?
-sácatela, solo te la quiero chupar.

Acto seguido me dirigí a desabrochar el pantalón,  pero ella me detuvo y dijo, 

-no, así no
-¿y como?
-sácala por el huecos de tu pantalón,  se me antojo así. 

Obedecí a lo que pedía y ella se inclinó a chuparla, mi verga no salía completa del pantalon, se podría decir que tenia solo media verga fuera, de tal forma que lo primero que hizo fue besar el glande, seguidamente procedió a lamerlo y chuparlo, lo lamia hasta donde el pantalon se lo permitía, por lo que posteriormente solo chupaba la cabeza y le pasaba la lengua en todas direcciones, yo gemia y la tomaba del cabello, le acariciaba la espalda y bajaba mi mano poco antes de la altura de las nalgas, pero sin llegar a tocarlas.

Ella alzó la cara y me empezó a besar tan apasionadamente que cerraba los ojos y metía su lengua en mi boca, yo le correspondía de la misma forma, nos mordiamos los labios, y fue entonces que aproveche para sacar mi verga por completo del pantalon, desabrochandolo y liberandola, sin que ella se percatara. 

Ya una vez que la tenía de fuera tome su mano y se la coloque en mi pene, ella no dijo nada,  solo seguía besándome, mientras me daba unas ricas jaladas, la mano se empezó a secar así que no separamos y ella lamio su mano para lubricarla, me apretó la verga mientras me miraba fijamente y dándome unas fuertes y rápidas jaladas, se mordía los labios y hacia ruidos que me parecienron excitantes, yo entre gemidos dije: -chupamela.

A lo que ella sin chistar obedeció y esta vez si se metía toda a la boca, sentía como su saliva me lubricaba toda la verga y como incluso se escurría por mis testículos, sentía que me iba a venir en su boca, pero justo en ese instante, entró una persona por el callejón, era de los que recogen cartones y plástico, con su carrito de super, ella al oírlo se sobre salto y rápidamente se acomodo en el asiento,  miró por el retrovisor al tipo y me dijo: ya, vamonos que tengo que llegar a casa.

Esta vez  no proteste, apesar de no haber acabado estaba muy complacido, aun que si me había quedado con ganas de sacar mi lechita, pero bueno, arranque el coche y salí del callejón, arreglandome la ropa.

La deje en su casa y se despidió de mi con un beso diciéndome: -vayamos al cine mañana.
-Si, te paso a buscar en la tarde.
Cerró la puerta y entró a su casa. Yo seguía inquieto por aquella sesión de besos y ricas mamadas que me había dado pero resignado a esperar al día siguiente, con la esperanza que después del cine ir a un motel o incluso con el morbo a full por el momento, hacer algo en el mismo cine.

Iba yo a dos cuadras de haberla dejado cuando suena un mensaje en mi teléfono.
Era mi novia y me había escrito:

-No hay nadie, ven a mi casa a terminar lo que empezamos.

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