Salvando el semestre (Parte 2). Entrando en la habitación.

Parte 2

Entrando a la habitación.

Dana giro la perilla de la habitación, abrió lentamente la puerta, mientras mis latidos aumentaban; estaba a punto de suceder y no pensaba nada más que ese rico par de nalgas sobre mí. La vista ayudaba a recrear esa escena, pues su caminar hacia que sus nalgas se menaran de tal forma que invitaban a destrozarle los leggins como si de una escena porno se tratara.

Finalmente abrió la puerta por completa, ella corrió hacia la cama dejando ver como rebotaban sus glúteos en cada brinco que daba al correr, se tiró sobre ella y se quedó recostada boca abajo, tapando su cara con ambas manos, como si estuviera apenada de estar en ese lugar conmigo, sus cabellos rizados y esponjados; junto con sus manos, le cubrían completamente el rostro, como si se tratase de algún cartoon que no muestra su rostro en los programas de tv y solo sale a relucir su silueta en cada participación del personaje, (vaya que me desvío del tema).  Yo me quede unos segundos en la puerta para contemplar la imagen, quería tomar una foto del momento, pero temía eso causara su enojo y se perdiera la oportunidad de estar con ella.

Ella meneo el trasero, como invitándome a pasar, no lo alzo, no era necesario que se inclinara, estaba completamente recostada, pero su s nalgas sobresalían de manera impresionante, y el modo coqueto en que las meneaba eran sin duda toda una invitación al banquete. Finalmente ella dijo:
- ¿Qué esperas? ¿no vas a venir? - su voz se apagaba, porque el sonido era absorbido por el colchón, y ella continuaba con la cara tapada.

No respondí, me acerque a la mesa para asentar mis llaves y teléfono, después me coloque justamente detrás de ella, mero enfrente de sus nalgas, caminando lo más ligero posible y no queriendo hacer ruido, quería que perdiera la pista de donde estaba y sorprenderla.

Ella nuevamente hablo: - ya ven-

Justo en ese momento la tome por las nalgas, se las apreté y la jale hacia mí, ella solo dio un quejido, su rostro se descubrió momentáneamente, y pude ver una sonrisa en sus labios, rápidamente se cubrió nuevamente la cara, sabía que ella quería que tome la iniciativa, y que mejor que empezar devolviéndole el favor del coche.
 
Ya la había colocado en posición, sus nalgas a la orilla de la cama, justo enfrente mío, mi verga estaba completamente dura, y se me notaba abultado el pantalón, pero permanecí con la ropa puesta en ese momento. La tome nuevamente de los glúteos y se los aprete con ambas manos, di un agarrón fuerte, mi pulgar quedaba justo en la unión con las piernas por debajo de su trasero, y los demás dedos los extendí lo más que podía para abarcar la mayor cantidad de culo posible, así continue haciendo, tal parecía que las estuviera amasando, finalmente subí mis manos por encima de los leggins y metí mis dedos por debajo de los hilos de encaje de la tanguita que sobresalían de sus leggins, con una mano seguí jugando con la tanga y con la otra le acariciaba las nalgas, luego cambie las manos y con la mano derecha que se encontraba frotando su trasero, le di una nalgada, no tan fuerte, pero si firme, que hizo que sus glúteos se agitaran con el golpe, mientras ella lanzo un quejido.

Ella alzo la cara separándola del colchón y dijo con voz seductora – Nalguéame, profe. Castígame por reprobar la materia-

Esas palabras me excitaron tanto, que sin pensar le azote otra nalgada, esta vez con mayor fuerza. A lo que ella respondía gimiendo y pidiendo más. Yo respondí:

-apenas está empezando tu castigo- tratando de seguir el juego.

Ella no respondió nada solo escuche que hiciera:

-mmm-

No preste atención a esa expresión, y procedí a bajar lentamente los leggins, para descubrir su culo, dejando ver la tanga que llevaba puesta, como había mencionado era color negro, de encaje y no tan chiquita como la había imaginado, ella me volteó a ver y dijo:

-no venía preparada, para esto, iba a ir a entrenar, de haber sabido que esto pasaría hubiera traído una más sexy, para que disfrutaras más viéndome-
-de todos modos, terminaré quitándotela-
-pues hágalo-

Ella se volteó nuevamente, esperando que le quitara la tanga, pero no lo hice, continue apretando sus nalgas, baje la cara y empecé a besar cada una de ellas, dándoles chupetones por debajo, en medio y por encima, se las mordía lo más que podía, ella gemía y sus sonidos se perdían nuevamente en el colchón, metí mi cara justo en medio de su trasero y saque la lengua alcanzando a rosar con la punta parte de la tanga escondida entre las nalgas y los lados de cada uno de los glúteos.

Ella quitó las manos de su cara y las dirigió hacia la parte de la tanga que le cubría en medio, intento hacerla de ladito con las manos, pero no se lo permití, le quite las manos de la tanga y seguí lamiendo por encima de ella, le sujete las manos a los costados de su cadera y ella empezó a retorcerse en el colchón, no veía que movimientos hacia su cabeza, pero por los movimientos de sus nalgas y tipo de gemidos que escuchaba, aseguro que mordía las sábanas y almohada para no gemir más fuerte.

Ella decía:
-ya quítamela- 

Yo continue lamiendo, no quería complacer todavía su petición, ella intentaba zafar sus manos, pero las sujete con más fuerza,  movía sus nalgas de un lado al otro, quedando mi cara en medio, fue como si me estuviera abofeteando con ellas, finalmente le solté las manos y sujete su trasero para que lo dejara quieto, le aprete cada una de las pompas y las separe para poder meter bien la cara, la tanga estaba bien hundida en medio y yo no paraba de lamer por encima de ella, como si se la empujara aún más con la lengua, finalmente ella metió su mano y se jalo la tanga, aun con mi cara ahí metida, se la hizo de ladito y me jalo la cara más adentro de sus nalgas, mi lengua quedo justo en el medio de la separación de su vagina y su culito, así que decidí permanecer ahí sin tocar ninguno de los dos únicamente me centre en ese pequeño espacio de su cuerpo, nuevamente le sujete las manos y ella empezaba a parar más las nalgas, la tanga termino resbalando en medio, acomodándose nuevamente en el lugar donde debía ir, yo cargue de saliva la boca y se la humedecí lo más que pude, esta vez por debajo de la vagina, alcanzando a sentir la elevación de su clítoris con mi boca y por encima de sus tanga, dándole un rico chupete, succionándolo, y dejando muy húmeda su tanguita.

Levante la cara y le di vuelta, ella se destapo la cara y se sonreía muy coquetamente, cerro las piernas y se tapó la pelvis con las manos, a modo de juego, incitándome a destaparlas en un forcejeo.

Me recline sobre ella y la bese apasionadamente, tomándola del cuello, ella fue quitando las manos que le cubrían la pelvis, para poder acariciar mi pene que se encontraba duro dentro del boxer, mientras yo bajaba besándole el cuello y ella lo alargaba dejándome mas piel para lamer y besar, me acerque a la altura de su oreja, descubriéndola de sus cabellos y le mordí el lóbulo de su oreja y luego susurre.

-quiero verte desnuda, desvístete para tu profesor-.

Ella dio un gemido tenue, y su latir aumento, me tomo de la cara y me beso intensamente, mordiendo mis labios y restregando su cuerpo con el mío, sentía como mi pene frotaba su abdomen y ella se untaba cada vez más a mí, finalizó mordiendo mi labio inferior y mirándome fijamente con pasión y deseo, con una respiración fuerte como si estuviera haciendo algún ejercicio del gym que requiere mucha fuerza.

Se paro de la cama y acomodo nuevamente el pantalón, yo me di la vuelta quedando de espaldas a la cama y ella frente a mí, se me acerco y me toco el pecho, luego estiro su brazo y me empujo para caer sentado en la cama, se inclinó, pegando su cara con la mía y dijo.

-obsérvame bien, quiero que me veas fijamente, y disfrutes-

Se dio la media vuelta y se meneaba mientras caminaba, alzando los brazos para sujetar su cabello y dejarme ver toda la silueta desde donde iniciaba su espalda hasta su bien formado trasero, se alzó la tanga por fuera de los leggins y me hizo una pose sumamente sensual, abrió las piernas y paró las nalgas, dejo caer su cabello sobre su espalda y estiro la cabeza hacia atrás como si se arqueara, sus manos las llevo a la altura de los hilos de la tanga que sobresalían y los estiró hacia arriba, mientras hacía unos movimiento de baile con las caderas.

-¿Esto es lo que querías ver?¿Querías ver a tu alumna bailando para ti?

Ella giro un poco la cabeza y sujeto con una mano su cintura atravesando su brazo por delante, y con la otra se destapo la cara del cabello que se lo cubría y me dijo:

-Dime profe, ¿alguna vez has ido a un club de strippers, a un table?
-¿Cómo crees? Respondí
-Dime la verdad, ¿has ido alguna vez?
Reí un poco y dije – solo una vez, pero hace mucho tiempo, era joven en ese entonces.
-¿parezco una teibolera?
-Vaya que lo pareces, hasta te ves mucho mejor, ¿me vas a bailar en la pierna?
Giro la cabeza nuevamente y soltó su cabello. -Haré mucho más que eso.

Acto seguido ella comenzó a bailar tocando sus nalgas con las manos, hasta que las subió a la altura donde empezaba su pantalón para irlo bajando nuevamente mientras se meneaba, poco a poco iba descubriendo sus nalgas hasta que lo bajo por completo, se inclinó completamente para sacar el pantalón de los talones y dejando ver como se separaban sus nalgas dejándome ver esa tanguita que se había metido en medio nuevamente.

-¿Te gusta lo que ves?
-Claro que me gusta, aquí tienes la prueba de ello- lo dije mientras apretaba mi verga sobre el pantalón

Ella volteo a ver y dijo, déjame comprobarlo, se acercó solo con la blusa y la tanga puesta, caminaba lentamente y se sentó de frente sobre mí, quedando sus senos a la altura de mi cara, ella sintió mi verga dura palpitando y me dijo: - ya vi que si te gustó

Me tomo las manos y se las puso en las tetas, se las apreté como masajeándoselas y ella se mordía los labios, se alzó por completo la blusa y se la quito rápidamente, sin perder tiempo se desabrocho el bra y me dijo:

-Disfrútalas, son suyas profe.
 Inmediatamente se las comencé a chupar mientras se las apretaba con ambas manos, lamia una y después la otra quería disfrutar de ambas tetas y saborear esos ricos pezones con la boca, rápidamente reaccioné y le dije:

-Y mi baile de table
-Olvida el baile quiero que me hagas tuya
 Mientras se meneaba sobre mí y su tanga rozaba con mi verga aun debajo del pantalón

Yo le mordí cada uno de esos sabrosos pezones, recuerdo bien esas areolas café oscuro, bien redonditas y esos pezones de tamaño perfecto para lamer y succionar, que además se encontraban ya paraditos y erizados, en cada lamida que le daba lanzaba un gemido y me acariciaba el cabello, diciendo:

-Si, bebé, chúpalas, termínate de criar
 Yo se las seguía succionando y no podía resistir el morderla los pezones despacio, eso la excito aún más y empezaba a rozar más rápido mi verga.

-La quiero adentro- ella dijo

Rápidamente se levantó y me desabrocho el pantalón ya no había tiempo de más cachondeo ella quería mi verga dentro. Me la sacó del pantalón y le dije:




-Espera, me pondré un condón

Dana señalo su abdomen, que debo decir era muy plano y bastante sexy, en él estaba colocado un parche, así que me sonrió y dijo:

-No te preocupes, amor
-Yo insistí
-No tengo enfermedades, solo lo hago con mi novio, ¿y tú?
-Solo con mi esposa
-Entonces no hay de que preocuparse, quiero sentir tu verga rozarme al natural. Pero la quiero sentir muy dura y mojada dentro.

Ella se agacho y volvió a chupármela, de manera magistral, se la metía a la boca lo más que podía, y yo gemía al sentir sus labios y lengua en mi verga nuevamente, la tome del cabello y la sometí empujándole su cabeza hacia mi verga intentando que le entrara toda, ella ponía resistencia y logro zafarse, tosió un poco y dijo:

-Casi me ahoga profe- mientras pasaba un dedo por uno de sus ojos que le había lagrimado
-Sigue chupándomela

Ella obedeció y me comió el glande subiendo y bajando la cabeza, se limitó a solo esa parte de mi verga y sujeto el tronco de mi verga con una mano, con la otra me acariciaba los vellos del abdomen, se la saco de la boca y me empezó a lamer desde los huevos hasta la punta terminando con la verga en su boca, alzó la mirada y dijo:

-Quiero que ya me la metas.

Se levanto y yo me levanté junto con ella me desvestí completamente, ella se dirigió nuevamente a mi diciendo:

-¿Cómo me quieres?¿de perrito?¿de frente?
-Ponte en 4

Estaba por bajarse la tanga, cuando la detuve y le dije:

-No te la quites

Dana se subió a la cama a gatas y se puso en el centro, paro bien las nalgas, yo subí tras de ella, y poniéndome justo detrás de su culo, se lo aprete y deslice mi verga por sus nalgas, unte mi cabeza por encima de su tanga y poco a poco con mis dedos se la fui alzando y haciéndola de lado, me lamí y ensalive una de mis manos, para untárselo a mi pene, y se la coloqué en la entrada de la vagina, dudando si debía metérsela de golpe o ir poco a poco.

Finalmente decidí meterla lentamente, así que agarre mi verga poniendo una de mis manos de tope para que no entre de más, empuje firmemente y finalmente entro mi verga en su coñito, ya estaba bastante húmedo así que entro de inmediato, sin embargo ella gimió fuertemente, yo continué con movimiento lentos de mi pelvis, metiendo solo la punta de mi verga, poco a poco aumente la velocidad, pero sin llegar a metérsela completa, cuando ella empezó a empujar sus caderas contra mí, supe que era el momento de quitar la mano y dejar que toda mi verga le entrara, así que dando un fuerte empujón con mi pelvis y jalando con mis manos sus caderas se la metí fuertemente hasta el fondo, ella gimió fuertemente y continuo moviéndose hacia mí, continue dándole duro toda mi verga y dejando que mis huevos se estrellaran en ella, ambos gemíamos fuerte y ella daba uno que otro grito, diciendo.

-¡Que rico! , ¡Dame más!, no pares, Que rico me golpean tus huevos

Yo le daba unas fuertes nalgadas de vez en cuando, y ella se excitaba más al hacer eso:

-Te las voy a dejar rojitas- le decía
-Sí, hazlo, he sido una mala alumna
-Necesitas ser castigada- y le azotaba unas fuertes nalgadas
-Sí, papi, castígame, castígame con tu verga

Oír eso me excitaba tanto que le clavaba más rápido y duro la verga, igual le daba nalgadas más fuertes y firmes.

-Hazme lo que quieras- ella decía.

Así que la tome del cabello y la hice arquear la espalda, con la otra mano la tome del cuello y se apretaba mientas sus nalgas seguían estrellándose en mi pelvis y mis huevos le rebotaban.

Los gemidos pasaron a ser gritos y cada vez pedía más.

-Eres la alumna más puta que tengo- le decía mientras le soltaba del cuello y del pelo, empujándola ahora hacia la cama, le tomé de los brazos y se los cruce por la espalda sujetándoselos con una mano y con la otra le sometí la cara a la almohada, sus gemidos aumentaron y me dijo:
 -Sigue así, me voy a venir

Lanzo un grito, de esos de placer que se logran cuando una mujer se viene, y sentí como su cuerpo tembló e inmediatamente perdía fuerzas, mientras yo seguía clavándole mi verga duro y ella gemía tras cada metida, sentía como se venía con mi verga dentro y como me la apretaba, finalmente saque mi verga para no acabar dentro y ella tomo un respiro, estaba por recostarse pero no deje que se moviera, rápidamente me recosté y metí mi cara debajo de su coño, aun mojado y me puse a lamérselo, ella temblaba pero dejaba que le comiera toda, me puse a la altura del clítoris y se lo succione mientras con mis manos le separaba las nalgas y con una le metí dos dedos, ella solo decía:

-¡Qué rico!¡Qué rico!

Deje de succionar su clit, y empecé a lamer por fuera de sus labios, se los succioné y después metí mi lengua dentro, hasta donde alcanzara a llegar dentro de ella, mi barba le rozaba cerca del culito y mi nariz se hundía cerca de sus clítoris, ella apretaba mi cara con sus piernas y yo empecé a jalarme la verga con las manos, Ella se percató de eso así que levanto el cuerpo y con sus manos empezó a jalarme la verga mientras seguí metiendo mi lengua dentro de ella, finalmente regrese a chupar su clítoris y Dana no dejo ocultar que tenía un orgasmo mientras se lo chupaba.

Después de ese rico banquete que me di, ella me dijo:

-Profe ahora es su turno de acabar.

Aprovechando que aún estaba boca arriba, ella se montó sobre mí y se acomodó mi verga para cabalgarme

El panorama era hermoso, ver como sus ricas tetas rebotaban en cada brinco que daba sobre mi verga, como se mordía los labios al sentir mi verga adentro y como desaparecía mi pene dentro de ella era glorioso.

-Ponme esas tetas en la cara- le dije

Dana obedeció y se las empecé a chupar nuevamente como en el inicio, eso la excitaba y sentía como cada vez se mojaba más, eso me puso muy dura la verga así que la abrace cruzando mis brazos por la espalda, para evitar que pueda escapar de lo que estaba a punto de hacer, alce mi pelvis y se la empuje hasta el fondo en esa posición, así continué con la pelvis levantada zampándole la verga, ella gemía y me decía:

-No es justo, me vas a hacer venir de nuevo, mmm, ya no lo hagas, ah, ah,ah-

Pero no hice caso y seguí con más fuerza, hasta que ella grito:

-Me corro
Cayendo sobre mi pecho y con mi verga aun dentro de ella, mientras se la movía lentamente.

-Profe quiero que se venga, quiero que me dé su lechita
-En serio, eso quieres
-Si, deme lechita
Me acerqué a su oído y le dije, -si me dejas darte por el culito, creo me harías venir
-Hay no, no me va a entrar, ni a mi novio se la he dado
-¿a poco eres virgen de ahí?
-Pues…
-¿Lo eres?
-Bueno, no, pero solo una vez y fue con mi ex, me dolió y eso que no la tenía grande, la suya me va a romper
Lo que me decía me calentaba más, así que le dije
-Bueno, ¿quieres pasar o no?
-Ella me miro sorprendida y me dijo, - ¿Si le doy el culito me pasara?
-Es probable, la verdad es muy complicado hacer algo en tu situación, pero podría hacer algunas cosas
-mmm, bueno, la verdad si me gustaría dárselo y pasar la materia, pero no me siento lista para eso.
-Lo entiendo
-Pero, quizá podamos intentarlo, en estos días
-¿Te gustaría repetir?
-Por supuesto, sobre todo si me ayuda a pasar
-Bueno eso lo podemos ir hablando.
-De acuerdo, pero profe, aun no se ha venido, quiero que termine, quiero que quede satisfecho
-Estoy muy satisfecho, pero si quieres que me venga, ponte en cuatro nuevamente
-Si, como mi profe diga
-Antes de eso, dime algo, ¿me dejarías terminar en tu cara y boca?
-Mmm, sí, quiero probar su lechita.

De inmediato se puso en 4 y volví a darle rico dejando ir toda mi verga, ella gemía igual de rico que antes 

-Profe, seguro que así va a terminar, ya quiero su lechita

Le metí de golpe la verga haciéndola callar y le pare más el culo

-Vas a ver como si termino.

Ensalivé mis dedos y empecé a jugarle el culito, sin metérselos, ella gemía muy rico, entonces empecé a empujarle poco a poco uno de ellos.

-Profe aun no estoy lista
-No te meteré mi verga, solo deja que te meta unos deditos.
-Solo los deditos, ¡eh!

Mi índice empezó a entrar en su apretado culito, sentía como la yema de mi dedo sentían su interior, mientras mi verga seguía entrando y saliendo de su vagina, sentía con mi dedo mi cabeza entrar y salir y me la frotaba con mi dedo ahí metido. Ella gemía:

-¡Qué rico, quiero que termine!
-Tendré que meter otro para que acabe
-Mmm, sí, hágalo

Saqué mi dedo y me escupí los dedos, llevando mis dedos medio e índice a tu huequito, poco a poco se los iba metiendo y sentí esa rica sensación al frotar ahora con mis dos dedos mi verga en su interior. Empecé a meter y sacar mis dedos al mismo ritmo de mi verga y ella aumentaba sus gemidos, finalmente sentí como mis huevos y verga querían liberar esa presión y le dije:

-Me voy a venir
-Termine dentro Profe

Instintivamente saque mi verga de su vagina y mi leche termino cayendo sobre su espalda baja y nalgas, escurriéndose por los hoyuelos de su espalda, ella volteó y me dijo en un tono de reproche.

-Yo quería su leche dentro.
-Será para la próxima, cuando me des tu culito

Ella finalmente rio y agarro mi verga para darle una última chupada, limpiándome la leche que se escurría desde mi glande, en ese momento que acababa de eyacular tenia la sensibilidad al limite sobre todo en esa área, así que mis gemidos fueron mas fuertes y ella lo disfrutaba.

Al final se recostó en la cama, me miró y preguntó

-¿Si, le doy mi culo, en verdad me pasará?
-No es tan sencillo, puedo meterme en problemas en la escuela
-Pero no quiero reprobar y mucho menos perder el semestre
-Quisa se pueda buscar una forma de ayudarte, pero no puedo prometerte nada
-Profe por favor, ayúdeme y mi culito será suyo las veces que quiera
-Pensé que me lo darías desinteresadamente
-Mmm, sí, pero también quiero pasar
-Bueno, podría ayudarte, pero no te librarías de un examen de recuperación, no puedo ser tan obvio.
-Lo entiendo, en verdad se lo agradezco, pero ¿Me ayudará a pasar el examen?
-Creo que sabes la respuesta
-Si profe, usted sabe que mi culito será suyo
-No quiero tener una mala imagen, así que por favor no comentes nada.
-Como cree, en verdad me ha gustado estar con usted y también quiero pasar, le prometo que no lo meteré en problemas.
-Te lo agradezco, pero creo por el momento es hora de irnos

Le decía mientras levantaba el celular y revisaba notificaciones, para mi suerte tenia tres llamadas perdidas de mi esposa y 4 mensajes, mi corazón se congeló, y mis manos temblaban, deslice la barra de notificaciones para leer los mensajes, finalmente los vi y pude respirar al descubrir, que solo me pedía pasar por pan para la cena.

Decidí, abrir los mensajes y responder que pasaba por el pan y no había visto los mensajes, que ya estaba en camino.

Dana se metió a la ducha y me metí tras ella para lavarme las partes íntimas, ella notó mi prisa y se apuró a alistarse, salimos apresuradamente de la habitación cuidando no dejar nada, finalmente en el auto el silencio se rompió

-No imagine que fuera casado
Aun absorto en mis pensamientos y preocupaciones respondí
-¿Por qué?
-Pues usted se ve aun muy joven, es raro que actualmente las personas se casen jóvenes.
-Es un buen punto

No quise entrar en detalles de mi matrimonio así que no respondí más.

-Puede dejarme aquí
- ¿Segura?
-Si, ahí pasará por mí, mi novio
-Espero verte mañana, para aclarar lo de tu examen- le dije mientras reía
-Claro que si profe, cuente con ello

Ella se bajó del coche y se despidió, se fue caminando, moviendo y meneando deliciosamente sus caderas, mientras se recogía el cabello.

Finalmente, continue mi trayecto y me dirigí a una tienda para comprar el encargo de mi esposa, ahora solo quedaba la parte mas difícil, llegar a casa…

Fin parte dos

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