En sus redes (Parte 2)

Aun me mantenía quieto, no podía dejar de ver a Karen, la forma en que estaba vestida, si podíamos decir que lo estaba. Ella seguía acariciandose y jugando con sus vellos del pubis. Pero lo que más excitacion me causaba eran sus piernas, ella era una chica lo que se conoce como gordibuena, con piernas gruesas lo que hacía que la malla le apretara y marcará la piel de sus piernas.

Ella hablo nuevamente 

-Pasa, yo se que no eres tímido 

A lo que me sonreí y camine hacia justo enfrente de ella. Se mordió los labios y me miró, después dijo:

-¿No que tenias hambre? ¿Por qué no comes?- Abriendo con sus dedos sus labios y mostrándome ese interior rosadito y mojado.

Yo vacile y a modo de broma me dirigí a la mesa de comida, dando un bocado a lo que estaba en la mesa, y después un sorbo de vino de una de las copas, ella se sonrió y dijo:
-Ya veo que prefieres comer lo que hay ahí, bueno.

Ella tomo la otra copa de vino y también bebió, me volteaba ver mientras lo hacía con una mirada seductora, asentó la copa en la mesa y se pasó la lengua por los labios carmesí .
- Entonces no vas querer comer de aquí- abriendo de nueva cuenta sus labios.
Yo respondí,  
-Vengo con hambre así que comeré hasta saciarme.
-pues ven

Me acerque a ella y me quise desabotonar la camisa, pero ella me detuvo diciendo
-No quiero que te desvistas, quédate así y ven a comer, papí

Entonces me puse de rodillas para meter mi cara en medio ella , cruzando mis manos por sus piernas y empezar a lamer, pero ella nuevamente interrumpió dando un manotazo en mis manos, diciéndome:

-Sin meter las manos, usa solo tu cara y lengua

Yo obedecí, siempre me ha gustado dominar y nunca había sido sumiso, si es que a eso se podría decir ser sumiso, sin embargo hice lo que me pidió y empecé a lamer sin meter las manos, las asente en el suelo y pasé mi lengua por sobre sus labios, repetí varias veces como un perro tomando agua. Alce la vista para verla y ella mordía sus labios, mientras se acariciaba las tetas, entonces decidí darle chupetes en los pliegues de la piernas, esa parte interna de los muslos, donde se unen con las partes íntimas, sucionaba la piel de las piernas dejando marcas sobre ella, aunque la red me dificultaba el hacerlo, así que moví mi boca lo más cerca de sus labios pero sin llegar a ellos, en la parte donde justo acaba la red, alrededor de sus labios pero sin llegar a tocarlos, sólo rozandolos con parte de mi barba, sintiendo como sus fluidos se me impregnaban, nuevamente me puse mero en medio y metí mi cara por completo, lamiendo desde abajo hasta arriba terminando en su clitoris, el cual succione y chupe haciendo que ella gimiera y pusiera sus piernas y pies sobre mi espalda para jalarme más a ella, aprisionando mi cara con sus piernas y haciendo que pierda el equilibrio y me hunda más sobre ella.

Retome la postura y seguí lamiendo, ahora ponía mi lengua dentro de su vagina, la metía lo más que podía en su interior y mi nariz se hundía dentro de ella igual, mi excitacion era tanta que moví mis manos para desabrochar el pantalon y sacar mi verga, pero nuevamente ella, me detuvo

-Te dije que sin manos, ponlas aquí sobre el sillón para que no las bajes.

Nuevamente obedecí y puse mis manos sobre el cojín donde ella estaba sentada, ella me apretó las manos con las suyas diciendo:
-Ahora si no las moverás de aquí-
Me concentre en darle más placer solo con la lengua y empecé a lamer el clitoris, haciendo que ella gima más fuerte
-Ahh , si papí, sigue así, come quesito.

Le chupe de nuevo el clitoris y lo sucionaba sacando y metiendo entre mis labios, ella dio un quejido fuerte, y clavo sus uñas en mis manos que aún sujetaba, ese dolor que me causó fue tan excitante que sentí mi verga sobre saltar aún más, el pantalon sentía que ya me apretaba y lastimaba, quería acomodarme la verga así que moví mis manos nuevamente.

Ella me detuvo pero le dije que necesitaba sacar mi verga del pantalon que la tenia muy dura que me dolía, ella respondió:

- Párate, yo te la saco de ahí 

Me puse de pie y ella se puso de rodillas, bajo mi cierre pero le dije.
 -esta muy erecta, debes desabrochar mi pantalón, entonces desabrocho el cinturón, y paso su mano sobre mi pantalon sujetando mi bulto
-¿Que tenemos aquí?¿parace que hay algo para mi?
-todo para ti
-Ya veo.

Mientras subía y bajaba las manos por mi pantalon, después desabotono el pantalon y bajo mi bóxer, dejo mi pene salir de golpe, que brinco casi sobre su cara

-Wow así me gusta, que la tengas muy dura para mi.
-Sabes bien como ponerla de esa forma, y podrías hacer que siga así

Ella rió nuevamente, y la sujeto del tronco, lo más pegada al pelvis que pudo y la sacudió, sacando la lengua pero sin llegar a tocarla. De inmediato me cerro el botón del pantalon, dejando solo mi pene de fuera por la abertura del cierre

-Solo esto quiero, lo demás lo dejare guardado

Tomo la hebilla del cinturón y la volvió a cerrar, sujeto mi verga nuevamente como si la quisiera exprimir, haciendo que salga una gota aperlada de la punta

-¿Que tenemos aquí? -Decía mientras la untada sobre sus guantes negros, justamente sobre su muñeca, hasta desaparecerla de mi cabeza

-Una perlita más para mis guantes- y rió
Ya limpia mi cabecita se acerco y le dio un beso en la mera puntita

- Que rico, porque no la metes en tu boquita
Me miró y dijo, aún no, solo eso por el momento y volvió a reir.

Luego se puso de pie para colocarse de nuevo en aquel sillón, me sujeto la verga y me jalo hacia ella, yo me acerque más a ella pero uso sus pies para detenerme, diciendo

-Hasta ahí-

Con el botón del pie derecho sobre mi abdomen me hizo hacia atrás, luego lo fue bajando hacia la altura del botón de mi pantalon, con sus dedos del pie daba vueltas alrededor del cierre del pantalon y mi excitacion crecía, ella veía como mi pene palpitaba en ocasiones por lo excitado que me tenía, hasta que finalmente, sus dedos tocaron el tronco, lo acariciaba suavemente sin llegar a la punta, luego su otro pie se unió a las caricias, no tenía los pies desnudos aún, seguían cubiertos por sus mallas y eso lo hacía ver aún más sensual, los gemidos y el latir de ambos se aceleraba y nuestros jadeos aumentaban, yo seguía en un estado hipnótico por la maravilla que hacía con sus dedos, mientras sus piernas abiertas dejaban ver sus coño mojado que cada vez deseaba más y más.

Karen noto mi mirada fja en el centro de sus piernas

-Se te antoja, verdad? - Ella dijo
-Si por supuesto 
-Ponte de rodillas- dijo de forma mandona, nuevamente sentí esa sumisión que no me incomodaba del todo pero que nunca había experimentado, sin embargo obedecí, creyendo que ella me pediría darle nuevamente sexo oral, así que incline mi cara hacia su vagina, pero ella puso sus pies en mi boca para frenarme, sentí muy dominado y empecé a pensar en que debía desquitarme de aquel trato, que lejos de ser desagradable, me causaba mayor excitacion saber que cobraría "venganza" después de ella ser quien dominará.

-Rompeme las mallas de mis pies- 
Yo accedi sin vacilar y dispuse a usar mis manos, pero como supondrán nuevamente me detuvo

-Usa tus dientes para romperlas, nada de manos- 

Yo obedecí, pensando solamente que pronto tendría mi revancha.

Con el filo de los dientes rompí la punta de las mallas y tire de ellas para descubrir sus pies, nuevamente mordí para seguir rompiendo y tirar hasta descubrirlos a la altura del talón.

-Lamelos- 

Nuevamente accedí y deslice mi lengua sobre ellos desde la punta del dedo gordito hasta poco antes de la espinilla, donde iniciaba la malla.

-Ponte de pie- Me ordenó

Así que lo hice, mientras contemplaba la belleza de sus pies, los cuales lucían suaves, delicados, a pesar de ser una chica gordibuena sus pies eran esbeltos y pequeños, se veían cuidados y las uñas pintadas carmesí, Karen tomo una cajita de la mesa, la cual no había notado estaba ahí, la abrió y sacó una tobillera delgada y dorada que la coloco en su pie izquierdo.

-Es un regalo de mi novio, me lo mando hoy cuando envió la comida, no sabe que lo usaré antes contigo-

Terminó de colocarla en su tobillo, recogió la pierna derecha y estiro la otra alargando el empeine.

-Bueno, ¿Cómo me queda?
-Se ve fantástico
-Se verá aún mejor si hago esto.

Ella tomo mi pene con ambos pies y empezó a deslizar de arriba a abajo, desde la punta hasta donde salía del cierre de mi pantalon.

-Espera esta algo seco- dije yo
-Escupe en la punta para que pueda deslizar mis pies-dijo ella 

Temiendo fallar la puntería deje caer la saliva sobre mi falo. El tino estaba de mi lado y justo cayó a medio tronco del pene, ella uso sus pies para embarrar mi saliva mientras me hacia el muy conocido footjob.

-Te gusta verdad
-Si, lo haces muy bien, veo que tienes nuevas habilidades 
-Ya veras todo lo puedo hacer con ellos- refiriéndose a sus pies
-¿Me vas a sacar la lechita con ellos?
-Puede ser
-Bueno yo creo que si lo harás, ¿Quieres lechita en tus pies verdad?- le dije mientras sentía como se estimulaba más mi pene, y se empezaba a hinchar para dejar salir una buena corrida, ella notó como se había endurecido y se detuvo

-¿Por qué te detienes?

Se puso de pie y se subió a la cama, se arrimo en cuatro hasta la casi la altura de la cabecera, llegando nada más hasta donde tenía puestas las almohadas que decían Él, y Ella, es como si estuviera en su recamara nupcial, mientras ella se movía a gatas sobre la cama no quitaba la mirada de sus nalgas meneandose en cada movimiento, mientras disminuía la sensación de estímulo en mi miembro.

Ya colocada en la cama ella me llamo

-Ven y cómeme el coño, súbete a mi cama y mete tu cara aqui- Señalando sus nalgas.

La idea de tomar mi revancha aun no se desvanecía de mi cabeza y estaba ideando como hacerlo y el momento en que debía hacerlo, por lo pronto me dirigí e hice lo que ella pidió, me subí a la cama y empecé a comer nuevamente su vagina, ella uso los dedos de uno de sus pies para acariciar mi verga mientras yo seguía comiendola.

Sus gemidos aumentaban y sus pies dejaron de acariciar mi verga, sentí que pronto terminaría, así que hundí más mi cara y deje que sintiera mi barba nuevamente rasparle, metí mi lengua tan profundo como pude, y después la pasé sobre su culito, deslizandola sobre sus pliegues, ella respondía frunciendolo, y justo en ese momento lanzó un quejido muy fuerte, tensó las piernas y las nalgas, no estaba dentro de ella pero puedo asegurar que apretaba su interior, sabía que estaba teniendo un orgasmo así que no me detuve, finalmente dejo caer el torso sobre las almohadas, relajando el cuerpo, principalmente las piernas, pero manteniéndose empinadita.

Sabía que esa era mi oportunidad de cobrarme por su dominación, la tenía a mi merced, y debía aprovechar.

Entonces...

Fin parte 2


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