Espiando a la esposa del amigo
Los domingos por las mañanas era costumbre que Jorge saliera con sus amigos a jugar las cascaritas, mientras su esposa Annie se quedaba en casa a descansar, preparar algo de comer y esperar a Jorge para pasar una tarde juntos ya sea mirando series o dar un paseo por la plaza, pero antes de eso una buena sesión de sexo, ya que durante la semana las diversas actividades laborales les complicaban llevar a cabo esa actividad.
Aquel
domingo Annie esperaba que llegara su marido y recibirlo con un afectuoso beso
e incitarlo a tener relaciones en todos los rincones de la casa, había pasado
ya tres semanas que no habían tenido actividad sexual, ya que los domingos
anteriores habían cumplido con varios compromisos familiares y Annie ya sentía
que necesitaba esa intimidad con su esposo, lo esperaba con una blusa blanca
semitransparente sin nada debajo, un pequeño short de mezclilla que dejaba ver
parte de sus nalgas redonditas y por debajo una pequeña tanguita de hilo negra,
que para ese momento ya se encontraba mojadita imaginando como llegaría su
marido y la tomaría en sus brazos, tumbándola en el sofá sin pensarlo dos veces
y descargar todas las ganas acumuladas durante esas semanas.
Pasaba
ya de la 1:30 de la tarde y Jorge aun no llegaba, la excitación de Annie se
empezó a aplacar y se empezaba a tornar en enojo hacia su marido, ya que ella
quería disfrutar cada momento de la tarde en una rica sesión de sexo y
caricias, sin embargo recordó que las muchas ganas que tenía y el coraje pasaba
por momentos y le seguía esperando, llego el momento de calentar comida así que
se dirigió a la cocina, cuando escucho la puerta abrirse, por lo que fue a
recibir a Jorge con un beso, pero se sorprendió al descubrir que no había
llegado solo, había llevado a 5 de sus amigos del Futbol para ver los partidos
de la tarde en su casa y había llegado con varias copas de más y varios
cartones de cerveza para seguir cheleando toda la tarde con sus amigos, también
llevaba cajas de pizza lo que indicaba que la tarde que Annie había esperado
con su marido ya no podría suceder.
La
situación incomodo de sobre manera a Annie quien trato de disimular su
inconformidad delante los invitados, y avergonzada de haberlos recibido vestida
tan ligeramente, se cruzaba los brazos para tapar sus senos que se marcaban en
la blusa, pero sin ser tan obvia, mientras con una voz algo indignada se
dirigió a Jorge y le dijo:
-
Me
hubieras avisado que traías invitados … así les preparaba algo
Jorge
no percibió la inconformidad de su esposa y le dijo
-
no
te preocupes Ann, ya tenemos todo resuelto, traigo botanas y comida para todos
hasta para ti.
-
Dirigiéndose
a uno de sus amigos le dijo: - Lleva las pizzas a la cocina, mi esposa te
muestra el camino, mientras los demás vamos a la sala.
Annie
se dirigió a la cocina seguida de Manuel, el amigo que llevaba las pizzas,
había olvidado por el coraje que el short que tenía puesto hacía que se le
vieran las nalgas así que camino delante de el sin percatarse que Manuel la
veía mientras caminaba, al llegar a la cocina, Annie se agacho a sacar unos
platos de plástico y eso dejo que Manuel pudiera contemplar aún más esas ricas
nalgas que se salían del shortsito, Annie finalmente se percató de la situación
y se apeno bastante, ya que sabía que tanto Manuel como otros de los amigos de
su esposo en varias ocasiones la habían mirado con morbo, en fiestas y que
había sido Manuel quien en alguna ocasión la saco a bailar en la última fiesta
a la que habían ido y a quien junto con otro amigo los había sorprendido viéndole
las nalgas y los pechos en aquel vestido entallado de la fiesta, lo que en esa
ocasión le había provocado excitación al sentirse vista y deseada en esta
ocasión la incomodo, ya que esperaba pasar la tarde de diferente manera con su
esposo, rápidamente se levantó y puso los platos sobre la meseta y dijo:
-
aquí
tienen para que pongan la pizza cuando la vayan a comer
-
Gracias
Ann .- respondió Manuel
Manuel
se quedo en la cocina esperando si Annie le ofrecía algo más, pero aquel
silencio parecía bastante incómodo para ella, así que se dirigió a él y le
dijo:
-
Me
podrías ayudar sacando el hielo del conge, ponlo en esa nevera y la llevas a la
sala porfa
-
Si
claro, algo más que necesites Annie
-
No,
ya puedes llevarlo
Annie
ya quería que se saliera de la cocina y subir a cambiarse o meterse al cuarto,
al menos mientras se le pasaba el coraje con su esposo
Annie
se dirigió a las escaleras y le pregunto a Jorge si necesitaba algo más,
-
Amor
vas a necesitar algo más que les sirva
-
No,
estamos bien
-
Bueno
estaré en el cuarto, avísame si necesitas algo
-
Si
te hecho un grito
Annie
subió las escaleras, pero Manuel aún estaba cerca, así que miraba como ella subía
cada escalón y como sus nalgas se meneaban en cada subida, Annie noto de nuevo
la mirada de Manuel, pero lejos de incomodarse, se sintió halagada por su
mirada, así que volteo a verle y sonrió tenuemente, devolviéndole él, el gesto.
Annie
entro a la habitación, pero se sentía tan molesta y frustrada de que su marido
no considerará los deseos que ella tenía de pasar la tarde con él de varias
maneras, y lo peor que aún tenía ganas de tener relaciones, pero tendría que
conformarse con darse una ducha y tocarse en la regadera mientras lo hacía.
Estaba
por entrar a la ducha cuando escucho que Jorge la llamaba, ya se había quitado
la tanga, así que nuevamente tomo su ropa y bajo a ver que necesitaba,
-
Ann
puedes traerme unas pilas nuevas para el control, estas ya no funcionan
-
¿Dónde
tienes las pilas, amor?
-
Búscalas
en mi buro, a lado de la cama
-
Voy,
ya las traigo
Manuel
se pone de pie y aprovecha para pedir pasar al baño, pero por mala fortuna, el
baño de abajo se encuentra deshabilitado, por lo que Annie le ofrece pasar al
baño de arriba que se encuentra en el dormitorio
-
Sígueme,
Manuel, aquí arriba puedes pasar al baño del cuarto
Mientras
subían Manuel no podía dejar de contemplar aquel contoneo de nalgas al subir
las escaleras, y tenía la mirada fija hacia cada uno de los movimientos que hacía
Annie, ella por su parte se había percatado de la mirada de Manuel y cada vez
sentía más morbo de ser vista con deseo por él, así que sutilmente marcaba más
sus pasos para poder darle un espectáculo a su observador.
En
la mente de Annie esto le empezaba a calentar, al inicio sentía la falta de
interés de su marido por ella, pero al ser observada de tal manera por uno de
los amigos de su esposo despertaba en ella una sensación de morbo, y lujuria,
acompañada de seguridad en sí misma que restauraba su ego y la sensación de
sentirse deseada por alguien más.
Al
llegar a la habitación Annie se dirigió a él y le dijo:
-
Pasa,
ahí está el baño, mientras buscare lo que me pidió Jorge
-
Disculpa
en verdad que tenga que usar tu baño
-
No
lo lamentes, pasa
-
Gracias
Manuel
entro al baño y de inmediato noto la tanguita que Annie había dejado ahí antes
de bajar por el llamado de su esposo, al verla sintió una gran excitación ya
que imagino que era justamente la que tenía hace unos momentos y tenía fresco
su aroma acompañado de sus juguitos, además de que desde que ella había bajado
no tenía nada por debajo del short y eso le excitaba en gran medida, no pudo
evitar que su verga se medió erectara y empujo la puerta del baño para orinar,
mientras, Annie buscaba en el cajón que le había indicado Jorge pero no hallo
nada, así que bajo inmediatamente dejando el cajón abierto, Manuel escucho
salir a Annie del cuarto y se asomó para cerciorarse que así fuera, al ver que
no había nadie, empujo la puerta del baño nuevamente y recogió la tanga
mientras se tocaba lentamente la verga y se la ponía en la nariz, deleitándose
con el delicioso aroma que Annie había dejado en su tanguita, era negra de hilitos
y la parte de le cubría la conchita aún estaba húmeda.
Annie
bajo a decir a su esposo que no encontró las pilas que había pedido
-
¿Por
qué no buscas bajo la cama? Ahí hay una caja donde se guardan esas cosas
-
Bueno
buscare de nuevo
Annie
subió nuevamente al cuarto, pero al entrar no hizo ningún ruido, por lo tanto
Manuel no se percató que ella había entrado, a su vez la puerta del baño se
había entre abierto y Annie pudo observar como la mano de Manuel tenia sujetada
su tanga tan cerca de su nariz, mientras su otra mano se perdía en alguna parte
de su pantalón, Annie no dijo nada y dejo que el siguiera haciendo lo suyo, lo
que aumento más el morbo de Annie, quien decidió salir del cuarto y hacer ruido
como si apenas fuera entrar al cuarto.
Al
escuchar el ruido de Annie fuera del cuarto Manuel reacciono y rápidamente se
limpio las gotas de precum que habían salido de su pene usando la tanguita que
tenia en la mano, dejando una mancha blancuzca que resaltaba en el negro de la
tanga, mezclándose muy bien con los jugos que Annie había dejado antes en ella,
sin pensarlo la guardo en una bolsa de su pantalón y se guardo la verga en el
pantalón aun semi dura, se apresuro al salir del baño, pero grande fue su
sorpresa al encontrar a Annie completamente empinadita con las nalgas
levantadas mientras buscaba debajo de la cama lo que había pedido su marido,
aquella visión era completamente espectacular e hizo que su verga se
endureciera nuevamente, Annie sintió la presencia de Manuel y alzo el cuerpo
quedando ella de rodillas justamente enfrente del bulto que se formaba en el
pantalón de Manuel, el cual ella noto y sonriendo, le pidió ayuda para que le alcanzara
la caja que ella no podía alcanzar bajo la cama, Manuel acomodo su pantalón de
manera inconsciente a lo que Annie noto como se acomodaba aquel paquete para
disponerse a agacharse y buscar la caja, Manuel esta vez la alcanzo y se la entregó
a Annie
-
¿Puedes
llevársela a Jorge? Ya no quiero estar bajando y tiene rato quiero darme un
baño.
-
Si,
yo sé la llevo
Annie
se encontraba muy excitada de saber que Manuel había estado en el baño oliendo
su tanga y tocándose, y eso hacía que ella quisiera jugar un rato ella sola,
igual quería provocarle mas ya que eso la hacía sentir más deseada y sentía aun
coraje por Jorge que no había considerado esa tarde para ellos, así que pensó
que coquetear un poco con Manuel y alborotarle un poco podría ser suficiente
venganza para con su esposo.
Con
esto en mente Annie se dirigió a Manuel de nuevo y le dijo:
-
No
se te olvide regresarme la cajita
Con
la intención de que el entrara de nuevo al cuarto y la espiara o la viera tan
siquiera un poco.
Manuel
bajo a dar la caja a Jorge para buscar las pilas, finalmente las encontró y
regreso la caja a Manuel para devolverla a su mujer, no sin antes pedirle a
Roger que fuera por mas cervezas para que pudieran seguir tomando mientras
veían el partido, Roger que no era de tomar mucho tomo las llaves del auto y se
dirigió a la puerta acompañado de
Manuel
que se dirigía a devolver la caja a Annie esperando verla de nuevo, de manera
tan provocativa como antes, Roger salió de la casa y Manuel subió, toco la
puerta del cuarto, a lo que Annie le dijo que pasara y dejara la cajita en el colchón.
-
Pasa
estoy en el baño, deja la caja en el colchón, por favor
Annie
ya se había preparado mientras Manuel bajaba, sabia muy bien como provocarlo y
astutamente dejo sobre la cama las cajas de algunos juguetitos que hicieran
pensar a Manuel que los estaría usándolos en el baño, Manuel por su parte vio
la caja de un consolador sobre la cama y unos plug para la colita de Annie, era
un juego de tres de ellos, pero faltaba uno, al notar eso la mente de Manuel
voló nuevamente imaginado como Annie estaba en el baño jugando ella solita, y
con un plug dentro de su culito, pero su mente se vio interrumpida al
escuchar a Annie decir:
-
¿Sigues
ahí?
-
Si,
.- respondió Manuel con voz queda y temblorosa, como con temor a ser
descubierto
-
¿puedes
pasarme la toalla que deje en la cama, por favor?
-
Claro,
donde la pongo
-
Abre
la puerta del baño, y déjala en el perchero de la entrada, por fa, solo no me
vayas a ver.- dijo con una risa picara
-
No
como crees, cerrare los ojos
-
Mejor
ábrelos no te vayas a caer
-
Si,
mejor así veo bien… mi camino
Annie
rio desde el baño al escuchar a Manuel
Manuel
abrió la puerta y vio la silueta desnuda de Annie dentro del cancel de la
regadera, un cancel claro, traslucido pero medio opaco que solo permitía ver el
contorno de la figura de las personas, sin embargo aquel contorno era una
maravilla, se apreciaba como Annie alzaba la cara hacia la regadera para dejar
caer el agua sobre sus pechos, los cuales alzaba con sus manos para recibir el
agua fresca, y el contorno de sus glúteos a través de ese cristal opaco, solo
despertaban en Manuel, mas deseo de ver a Annie
-
Aquí
la dejo. - dijo Manuel
A
lo cual Annie volteo y noto la sombra de Manuel a través del otro lado del
cancel viéndola, en la entrada del baño, esa sombra opaca despertó una
sensación de morbosidad y deseo en Annie al sentirse vista de alguien mas
mientras se bañaba, y aunque sabía que no podía verla completamente desnuda, la
excitación que sentía hacia que sus entrañas se encendieran cada vez mas y
querer seguir con aquel juego con Manuel, a lo que recordó que su tanga negra
se la había quitado y Manuel había sido el ultimo en verla y tenerla en las
manos.
-
Gracias
Manuel, disculpa hacerte subir de nuevo, ya no te interrumpo más, para que
regreses a disfrutar el partido
-
No
ha sido molestia, al contrario
Manuel
se alejó de la puerta del baño, pero seguía inquieto y con deseos de ver a
Annie jugar con aquellos juguetitos, la idea de ver a la mujer de su amigo de
forma sexual le creaba mucha excitación, así que decidió quedarse fuera del
cuarto y esperar
Antes
de salir Annie desde el baño dijo para si misma y en voz alta
-
¿Dónde
abre puesto mi tanga negra?
Con
intención de que Manuel lo escuchara y ver que reacción provocaba en él
Manuel
al escuchar eso saco la tanga de su bolsillo y la olió nuevamente, dejándola
caer a la orilla de la cama, por el temor de quedar como un pervertido si le
llegaran a descubrir, pero lamentando dejar aquel preciado recuerdo.
Finalmente
salió del cuarto y se quedó afuera en el pasillo, sin hacer ruido, ya no le
interesaba ver el partido, había encontrado algo que le interesaba más, además
nadie notaba su ausencia, la euforia por el juego de la Tele, el ambiente de
cervezas y el hecho de que Roger hubiera salido, ayudaba a que nadie se
extrañara de que Manuel no estuviera en la sala, y la calentura le nublaba la
razón al pensar que valdría la pena con tal de ver a Annie metiéndose esos
juguetitos
Annie
no tardó en el baño y finalmente salió, aun pensaba en como Manuel la había
visto y como olía su tanga momentos antes, sin saber que Manuel aguardaba
afuera, el momento preciso para abrir la puerta y mirarla, con todos esos
pensamientos y aun caliente, bajo la mirada al piso, y vió la tanga que Manuel
había olido, se agacho a recogerla y pudo notar aquella mancha medio blancuzca
en ella, deduciendo que había sido Manuel quien le había dejado esa manchita,
todo eso calentó aun más a Annie quien decidida tomó los juguetes que había
dejado para tentar a Manuel y usarlos en ese momento, miro a ver la puerta
cerrada del cuarto, pero sin importarle si esta tendría seguro o no, se
conformo con que estuviera cerrada, se tumbo sobre la cama, recogiendo las piernas,
y empezó a estimular su colita para después ir introduciendo el plug que estaba
fuera, cuando finalmente lo metió, dio un quejido fuerte que se escucho afuera
de la habitación, que sin que ella supiera Manuel había oído, y al escucharlo, sabía
que Annie estaba comenzando a jugar, solo debía esperar un poco más, debía ser
paciente y asi poder contemplar su recompensa, mientras Annie con el plug ya
dentro, y con una tanga ahora blanca puesta, empezó a deslizar uno de sus
dildos por sobre su clítoris, por sobre la tanga, le gustaba dejar sus tangas
mojadas, además con lo vivido hace unos momentos con Manuel, no dudo que seria
un buen detalle dejársela en el baño nuevamente para que la oliera. Imaginando
todo eso empezó a mojar aun mas y tuvo que ir metiéndose el dildo para ir
calmando su deseo, estaba tan excitada, pero tenia miedo de gemir y la fueran a
oír los demás amigos de Jorge, sin embargo escuchaba la tele y aun encendida y
los murmullos de la sala, y decidió que podría gemir sin tanto problema, además
ella estaba en su casa y podía hacer lo que deseara, así que empezó a gemir
libremente, sin percatarse que Manuel la estaba escuchando por fuera del cuarto
y con la verga dura, pasaron unos minutos y ella seguía gimiendo y Manuel
escuchando, llego el momento que ella estaba tan concentrada en su placer que
dejo de escuchar el ruido externo del cuarto, se coloco de espaldas a la puerta
con la colita alzada y la cara tumbada en la cama con los ojos cerrados.
Manuel
por su parte oía solo los gemidos de Annie y dudaba si era el momento adecuado
para asomarse, pero la excitación del momento le ganaba, además pensaba que si
era descubierto por ella diría que quería usar el baño nuevamente. Así que de
esa forma tomó la perilla de la puerta y la empezó a girar lentamente, tratando
de que esta no hiciera ningún ruido, lentamente empezó a empujar la puerta
hasta poder asomar parte de la cara y ahí estaba, lo que tanto anhelaba ver,
Annie jugando ella solita.
La
imagen era espectacular, al abrir la puerta tenia de frente las nalgas de Annie
bien abiertas con un plug de joyita azul en la colita, que era cubierto por el
hilito blanco de la tanga, con una de sus manos tocándose el clítoris y la otra
deslizando el dildo sobre su rajita, los hombros tumbados en la cama y su cara
igual, y sus gemidos que se perdían en el colchón, era perfecto.
Así
estuvo un rato Annie en esa posición, hasta que se acomodo alzando la cara y
abriendo los ojos, miro al espejo y noto la sombra de Manuel en la abertura de
la puerta por el reflejo, pero lejos de sorprenderse o molestarse, se sentía
aun mas excitada, así que decidió seguir como si no supiera que Manuel la veía,
y darle un buen espectáculo, total sentía que su marido se lo merecía, el no
había a provechado esta tarde con ella, porque no podría disfrutarla ella y
hacer que uno de sus amigos disfrute viéndola.
Manuel
estaba tan concentrado viéndola que no noto que Roger llegara y entrara a la
casa, este al verle asomándose al cuarto, le llamo con un susurro, a lo que
Manuel se sobre salto, pero al ver que era Roger, su compañero de aventuras, le
hizo una seña de silencio y le llamo con la mano, Roger que ya había dejado el
hielo en la cocina subió de puntillas y se asomo a ver lo que Manuel se
señalaba, quedando atónito ante tal espectáculo, siguieron ahí unos cuantos
minutos, cuando finalmente Annie se levantó ambos se pegaron a la pared de la
puerta, cada uno de un lado de la puerta, siendo Manuel el que tenia mas vista
hacia adentro del cuarto, pero había perdido de vista a Annie, no se oía ya ningún ruido y se veía
únicamente la puerta del baño abierta, entre señas ambos se señalaron para que
Manuel sea quien se asomara a ver si lograba verla, y cuando finalmente se pego
a la puerta esta se abrió con Annie enfrente de ella pero lo suficientemente
dentro del cuarto para no ver a Roger, Manuel se congelo pero recobro la
postura, y antes de siquiera hablar, Annie lo tomo de la camisa y mientras le
jalaba al cuarto le dijo:
-
¿Te
gustó lo que viste?
-
Este,
pues, emmm
-
¿No
te gusto?
-
Si,
bueno digo, no fue int…
-
Cállate,
ahora lo veras de cerca.
Annie
tan indignada con su marido y a su vez caliente de ser vista por Manuel que había
decidido como se desquitaría con su marido; y seria que Manuel la vea
masturbarse dentro de su misma habitación
Mientras
Roger seguía fuera del cuarto, ahora sería él quien vería si su amigo podría
aprovechar la situación.
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