Esposita infiel

Karla nunca le había sido infiel a su esposo, ni siquiera con el pensamiento o que se mensajeara a escondidas con alguien, pero la cabeza no le dejaba de atormentar sabiendo que lo que había hecho no estaba bien, había quedado completamente desconectada de su cuerpo mientras salía de aquel hotel con un hombre que no era su marido, su mente no dejaba de reproducir la misma frase una y otra vez, ¿porque lo hice?

Gran parte de recorrido de regreso del motel hubo un silencio muy incómodo, ni ella ni el hombre con el que había estado habían abierto la boca o mencionado nada de lo acontecido, y la mente de Karla no dejaba de hacerla sentir culpable por haberse acostado con otro hombre, se cuestionaba porque; si su esposo era bien parecido, la complacía en varios de sus caprichos, además de eso era un buen padre, hombre cabal y trabajador, había ella cedido a sus instintos dejándose seducir por aquel hombre a lado de ella, que en retrospectiva desde la mente de Karla era de apariencia más tosca que su esposo, su trato hacia ella nunca había sido delicado como el de su esposo, tenía fama de ser mujeriego y engañar a su mujer, no era precisamente el modelo de hombre que buscaba, o que alguna vez haya buscado pero sin embargo termino por llevarla a la cama de un motelucho donde ella estuvo a su merced por más de 2 horas, hasta que el celular de Karla empezó a sonar con insistencia en plena sesión de sexo, era su esposo que impaciente le marcaba para saber donde andaba y que pronto estaría en casa, lo que hizo que ella se apurara y ni siquiera tuviera tiempo de arreglarse o lavarse, en ese momento cayo en cuenta que el hombre con quien había estado se había sacado el preservativo sin decirle y había terminado dentro de ella, no sabía como había permitido tal cosa, miles de cosas rondaban su cabeza pero sobre todo la preocupación de ser descubierta.

Cuando de repente la voz grave de su acompañante rompió el silencio y le dijo
-Ah que Karlita, con razón Jorge ha sido tan celoso contigo 

Karla solo esbosaba una sonrisa nerviosa

- No pasa nada Karla, Jorge es un hombre muy ocupado no se dará cuenta que has estado conmigo por más de 2 horas, se que el trabaja mucho y por lo visto pasa mucho tiempo sin tocarte (decía mientras reia) no entiendo como puede despreciar el tiempo con tantas cosas y no atender a su mujer como se debe

Acabada la frase dio un manotazo sobre las piernas de Karla apretandolas y acariciándolas con sus manos ásperas

Momentos antes la misma accion había excitado de sobremanera a Karla, pero en ese momento se sentía asqueada con ella misma y el sujeto que la tocaba, así que ella disimuladamente se bajaba el vestido para evitar que le tocara más la pierna

- Que pasa Karlita, a poco ya te dio pena, pero bien que hace un momento hasta me abrazabas con ellas para sentirme dentro

Aquel comentario la hizo sentir incomoda y molesta, y estuvo a punto de reclamarle, pero el siguió diciendo:

-Es más hasta me aprisionaste para terminar dentro de ti, condenadota

Aquellas últimas palabras la hicieron tragarse sus reclamos y recordar como aun tenía el semen de aquel hombre dentro de ella y que empezaba a sentir resbalar en su interior, esa viscosidad le causaba una extraña sensación y no se concentraba en lo que le seguían diciendo

Finalmente hablo Karla, 

-Me podrías dejar aquí, yo camino hasta mi casa

-Como crees, te dejo en la puerta, tengo que cuidar bien ese culito, porque definitivamente lo voy a volver a coger, o no es asi, Karlita?

Karla toda nerviosa no sabia que responder a aquella pregunta,  

- No se, habría que verlo, yo creo que no debió suceder lo de hace un rato

-Ay Karlita, si sabes que la pasaste bien esos gemidos y humedad hablan más de lo que dicen tus palabras, tu cuerpo no sabe mentir y apuesto que todavia me deseas dentro de ti.

Sin poder decir una palabra, ya estaban en su casa

-Bueno ya llegamos 

Karla estaba helada y su corazón latía al mil al ver que la camioneta de su esposo estaba ya en la casa y que él se encontraba en la puerta esperándola

Ella bajo del vehículo con mucho nerviosismo, y lo mismo hizo su acompañante a diferencia que él bajo con toda naturalidad y despreocupado, acompaño a Karla y saludando a su esposo

-¿Cómo estás hermano?
Vine a traer a Karla que se atraso haciendo unos tramites y me pidió el favor de alcanzarla 

-Muchas gracias Rodrigo, que bueno que andas disponible para echarme la mano con Karla

- No tienes idea, ya le dije que cuando guste la puedo acompañar para que no haga todos esos tramites sola, para eso tiene a su cuñado. Es más le quedo un tramite pendiente así que mañana paso por ella, creo que le volverá a tomar algo de tiempo pero yo te la cuido 

- Claro que si, muchas gracias por estar al pendiente de mi esposa, me hace sentir más tranquilo que la estés cuidando, pasa mañana por ella, así me ayudas mucho

Karla estaba atónita y sorprendida del descaro de Rodrigo de burlarse en la cara de su propio hermano de haber estado con su mujer e insinuarle que lo seguirá haciendo

-Nos vemos mañana Karlita, te paso a buscar temprano para aprovechar el día

Se acerco a despedirse de beso de Karla, acercando lo más que pudo su boca a los labios de ella y acariciando disimuladamente sus nalgas

Karla aún nerviosa y confundida respondió 

- Si, mañana nos vemos

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