Cuernos de desayuno

Aquel domingo Luis despertó más tarde de lo habitual, en parte por el cansancio de la semana, y otro más por haber pasado la noche bebiendo vino con su esposa disfrutando la velada, ademas de haber tenido una larga sesión de sexo con ella y caer rendido en la cama, apenas iba reincorporandose al amanecer y sus ojos ni siquiera se habían abierto, solo sus pensamientos estaban divagando al igual que el resto de su cuerpo, aun recordaba lo mucho que había disfrutado la noche con Paola, su rostro esbosaba una sonrisa y podía sentir como su miembro se había endurecido y era presionado por su bóxer,  que era lo único que tenía puesto, aun sin abrir los ojos cruzo su brazo para abarazar a Paola y pegarse en ella, hacerla sentir su ereccion matutina, pero sin exito alguno, ya que sus brazos solo alcanzaron a tocar la sobre cama vacía, levantó la cabeza entreabriendo los ojos y cegado por la luz que entraba por las ventanas entre abiertas, que le pegaban justo en el rostro.
Entonces llamó tenuamente a su esposa
-Pao, amor
Pero sin respuesta
-Amor, Paola, estas en el baño?
Aun nada, nadie respondía, había un silencio absoluto y lo único que irrumpia aquel silencio eran los llamados que continuaba haciendo, esperando respuesta de parte de su esposa.
Finalmente al ver que no se encontraba ella en la habitación procedió a abrir los ojos y recostarse boca arriba, con la ereccion aun prominente y apuntando hacia el techo, metió su mano dentro del bóxer y acaricio su miembro de base a punta, quedando algo sorprendido por aquella ereccion tan evidente que tenía, meditó un momento y no se extraño que Paola estuviera en la cocina haciendo el desayuno para ambos
-Claro, Pao tiene la costumbre de preparar el desayuno, y después de haber comido ambos, regresar al cuarto y encerrarnos hasta la siguiente comida.
Se dijo para si mismo
Así que se dispuso a bajar y sorprenderla, quería acercarse a ella y tomarla por la espalda mientras ella estaba ocupada en el desayuno. 
Se sento en la orilla de la cama mientras se despavilaba, ya estando despierto por completo, se dispuso a bajar directo a la cocina y sorprender a Paola.
Bajo las escaleras sin hacer ruido y entro a urtadillas a la cocina, sin embargo no encontró a Paola en la cocina, únicamente vio una bolsa con un pedido de comida, que intuyo Paola había pedido al no tener ganas de preparar algo, asomo a ver que era aquello y vio que efectivamente eran tortas y cuernitos de una loncheria, pero aun sin rastros de Paola, salió de la cocina y escucho murmullos en la sala, supuso habían tenido una visita tempranera así que decidió asomarse para ver de quien se trataba ya que se encontraba en bóxer y con una evidente ereccion, y no quería pasar un momento de vergüenza ante alguna visita. Se asomo finalmente hacia la sala para quedar en un estado de incredulidad y de shock al ver como su amada Pao se encontraba con las rodillas sobre el sillón de la sala con las nalgas bien paraditas y sus pechos rebotando mientras era penetrada por otro hombre, quien vigorosamente la sujetaba de las caderas alzando su bata de dormir aun puesta descubriendo su hermoso par de nalgas, observaba como sus pechos se salían por el escote de la misma bata cuando se balanceaban por esas bruscas embestidas. Su asombro era tal que se quedó sin habla, no pudo emitir ni un solo sonido e incluso se sintió petrificado al contemplar aquella escena y como Pao, su Pao alzaba la mirada con los ojos cerrados y mordiendo sus labios para evitar gemir o gritar por aquellas estocadas que recibía, aunque por momentos se le escapa algún gemido o quejido ella rápidamente llevaba su mano a la boca para silenciarse, lo que le hacía perder el equilibrio en aquella posición, y que ocasionaba los empujones de aquel sujeto cesarán, dando tiempo a Pao para reincorporarse a la posición y seguir en la faena poco a poco, a lo que Pao viraba la cabeza para decir a ese hombre
-Continúa papí
En aquellos giros de cabeza Pao volteaba la mirada justo por donde Luis se encontraba viendo , pero sin fijar su mirada en el, más que en su amante o al frente cerrando los ojos con una expresión de placer y deseo.
Aquellos giros hacían pensar a Luis
-Será que me haya visto, no pareciera, se ve muy concentrada, pero su mirada cruzo justo enfrente de mi.
Paola continuaba su faena sin distracción sin darse cuenta aparente que su esposo estaba ahí, viendo como otro hombre la poseía. 
Mientras Luis, no sabía que acción tomar, si debía interrumpirlos y confrontar al hombre que estaba cogiendo a su mujer, dándose su lugar, o esperar a que se vaya y reclamar a Pao sobre aquello que se encontraba haciendo, o tal vez debía quedarse mirando y no decir nada, guardarse en sus adentros ese sentimiento que en el brotaba, que hasta el momento no sabía como describir. 
Y sin darse cuenta en esa divagación, su mujer ya se encontraba de rodillas dando sexo oral a aquel sujeto, ella parecía disfrutar de tener ese miembro en su boca, que se veía no más grande que el suyo, pero que aún así Pao se estaba comiendo 
Inconscientemente se hizo para atrás y se resguardo detrás de la pared y las cortinas que daban con el pasillo, se quedó observando como Pao daba una magistral muestra de sexo oral, no recordaba a el se la hubiera mamado de tal forma.
Por un momento se detuvo y escucho decir
-Que rico mamas verga putita, ¿así se la chupas a tu marido?
- No, la tuya esta más rica.- respondió Pao con una risita entre pícara y burlesca.
- A poco la mía esta más grande que la de él. - le decía mientras Pao intentaba meterse por completo su verga en la boca.
Sacándose la verga y dando una bocanada de aire Pao respondió. 
- Pues la tienes como me gusta, o sea, la de Luis es más larga, pero es muy delgadita, casi como un fideo.- Pao río burlonamente.
- Pero esta, esta verga, (apretandola y dándole una lamida), esta verga es gruesa, gorda, hinchada, como me gusta, esta verga si me abre bien y me llena mi vagina y mi boquita. - Metiéndose de nuevo la verga en la boca, ahogándose con ella y haciendo ruidos de arcadas, sacándola de su boca, se oía como tomaba más aire para respirar bien.
- Ahora cogeme papi, termina pronto, ya quiero tu lechita. 
Todo lo anterior penetro en la cabeza de Luis como dagas, le hirió su orgullo, se sentía tan bien con el tamaño de su miembro que no podía creer que no satisfaciera por completo a Pao, sin embargo verla de lejos con otro, lo tenía aún con la verga muy dura, tenía una mezcla de sensaciones en él, coraje, celos y excitacion, mucha excitacion, sin darse cuenta tu pene estaba muy duro y se lo había ya sacado del bóxer, lo tenia en su mano, como si quisiera hacerse una chaqueta.
Mientras tanto, Pao se ponía de pie, y se besuqueaba con el hombre, este le apretaba las nalgas, que se veían toscas y grandes, apretaban por completo el culo bien formado de Pao, finalmente la empujó a uno de los sillones, ella cayó con un gemido y con las piernas abiertas, quiso ponerse de pie, pero el hombre la empujo hacia atrás, la tomó de las piernas se las abrió bien y empezó a deslizar su pene dentro de ella. Pao gemia algo fuerte y el tipo le tapaba la boca, para que sus gemidos no se escuchen, finalmente el acto se detuvo, ambos temblaron y exhalaron con un gemido prolongado pero tenue, Luis reconoció esa cara de orgasmo de Pao, y sabía que no era fácil de lograr pero este sujeto lo había conseguido, Pao tenía las piernas abiertitas y el condon del sujeto había quedado dentro, ella lo retiro de su vagina y lo sacó lleno del semen, que le habían dejado, ella exclamó
- Wow, cuanta lechita sacaste, lastima que se haya quedado en esta bolsita, creo la próxima vez que traigas mi pedido, no la vamos a necesitar 
- Sería un placer regresar en varias ocasiones, pero creo ya es momento de que me vaya, tu marido podría vernos
- No te preocupes, el esta muy dormido, no creo nos haya visto, ayer lo deje muy cansadito. -Rió Pao
- De todos modos me retiró, espero volver pronto
- Si, regresa pronto, te escribo para que vengas a darme... mi pedido
Pao acompaño a su amante a la puerta y lo vio salir, cerró, la puerta y se dirigió a la cocina, para servir el desayuno para Luis.

Luis se encontraba en el pasillo aun y se encaminó a la sala dispuesto a enfrentar a Paola, ambos se cruzadon a media sala y se sobresaltaron al verse.
- ¿Con quien estabas? -pregunto Luis
- Estaba pagando el desayuno que encargue, ven vamos a desayunar que muero de hambre.
Luis sentía que iba a recriminar todo a Pao y tomando valor y aire para empezar sus reproches, Pao interrumpió diciendo
- Veo que te despertaste muy duro amor, y mojadito.
Señalando la ereccion y secreción del bóxer de Luis
- Ven vamos a desayunar rápido, para ir al cuarto, anoche me quedé con más ganas de ti.
Lo tomo del pene y lo jalo hacia la cocina, Luis veía como esa batita de dormir apenas le cubria las nalgas y en lo rico que se veían hace un par de momentos mientras estaba empinada siendo penetrada por otro, ya en la cocina, Pao sacó las tortas y el cuernito y éste último se lo dio a Luis.
- Toma mi amor, estos son para ti. Espero que lo disfrutes, porque estaré pidiendo comida de ahí.

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